martes, 28 de abril de 2015

¿Ha vuelto el vinilo para quedarse? El auge del plástico en tiempos de nube

No es que no haya escrito en los últimos años... es que no he escrito con la intención de publicar nada. Así que ¿por qué no utilizar este blog, también, para divulgar mis últimos trabajos? 

Re-bienvenid@s a GENERACIÓN I. 


martes, 3 de abril de 2012

Promesas



prometer

(Del lat. promittĕre).
1. tr. Obligarse a hacer, decir o dar algo.
2. tr. Asegurar la certeza de lo que se dice.



jurar
(Del lat. iurāre).
1. tr. Afirmar o negar algo, poniendo por testigo a Dios, o en sí mismo o en sus criaturas.
2. tr. Reconocer solemnemente, y con juramento de fidelidad y obediencia, la soberanía de un príncipe.

Nunca fui amiga de promesas y juramentos. Creo que ni siquiera de pequeña, porque recuerdo que cuando pedía a alguien que me jurara algo ya era consciente de que la respuesta no sería tan certera como la petición requería. Y aunque me resisto a caer en el lado más pesimista de todos, no puedo evitar pensar que las verdades no son más verdades por estar dichas bajo la promesa de alguien, bajo su palabra, que no es más que eso: una palabra. Muy atrás quedó ese tiempo en que, convencida y temerosa, juraba por dios pensando que su omnipresencia y todasabiduría eran algo así como un detector infalible de mentiras. Qué cosas.

Esa frase de "está usted bajo juramento” en un juicio, por ejemplo ¿supone de verdad para el destinatario presión alguna, teniendo en cuenta que su testimonio no es más que una de las piezas que conforman la estrategia de la parte defensora para salir indemne? 



Nos prometen los políticos y no nos cansamos de creernos lo que sabemos que no pasará. Promesas escritas, firmadas, grabadas y repetidas hasta la extenuación, que desaparecen sin que nadie exija responsabilidades. Quienes juran sus cargos políticos y honoríficos parecen olvidarse de su palabra cuando apodera de ellos la avaricia, el poder o el vicio, qué se yo. Y las voces que prometen alternativas al sistema podrido se apagan con resignación cuando en las urnas vuelve a votarse el mismo poder manido y casposo. Las mismas caras y las mismas promesas. Y quienes nos prometemos a nosotros mismos que esta democracia puede volver a ser de verdad, tenemos ese miedo infantil e intuitivo que nos dice "puede que ya no haya vuelta atrás".

En la universidad nos prometieron que existía la objetividad, que los principios de la economía nos bastarían para emitir un juicio contrastado sobre semejante materia. Que la independencia nos daría dignidad. Que el esfuerzo genera siempre recompensa y que la propaganda era una técnica obsoleta sin sentido en la actualidad. 
La publicidad nos promete sensaciones y éxitos que jamás tendremos. Los bancos prometen valores espirituales en lugar de valores nominales y los jefes bufandas que no llegan ni en verano ni en invierno.  


Juramos amor eterno y una vida en común; no dejar pasar el tiempo y ser valientes; no dejar de ser nosotros mismos y aplicar la lógica la próxima vez. Prometemos no depender de nadie nunca más, no volver a equivocarnos... para volver a empezar.


miércoles, 25 de enero de 2012


La culpa fue del capitán

Por suerte o por desgracia, las informaciones que nos llegan a través de la Red relacionadas con catástrofes naturales o aparatosos accidentes humanos, suelen estar especialmente marcadas por el impacto visual. Ahora más que nunca, el material gráfico se convierte en el medio de transmisión más instantáneo o, al menos, el que produce la reacción más rápida en el menor tiempo posible. Por eso, cuando un imponente crucero de 17 pisos partido en dos fue fotografiado a menos 100 metros de las rocas, los responsables de Costa Cruceros debieron pensar que esta desgracia acabaría con la compañía.

La dramática sorpresa llega cuando, a pesar de la cercanía de aquel monstruo con la orilla, hay víctimas y desaparecidos (16 fallecidos, hasta ahora). Y cuando aún no habíamos salido de nuestro asombro leyendo las crónicas sobre lo ocurrido, comienzan a filtrarse detalles sobre la actuación del capitán, Franchesco Schettino, desde que comienzan los cortes de luz hasta que huye despavorido entre los primeros botes salvavidas. Una muestra del goteo informativo, en parte fruto de la indagación de la prensa y muy en parte del interés de la compañía:

Es imposible no caer en la obviedad, nos han dado el perfil mascado: el capitán actuó como un canalla. Y, una vez centrada la atención en su cobardía y desfachatez, es complicado no dejar a un lado la responsabilidad evidente de quien lo ha mantenido en su puesto de trabajo durante los últimos 20 años, permitiéndole la irresponsabilidad de acercar el barco en más de una ocasión a la costa, poniendo en riesgo la vida de casi cuatro mil personas.
Pero, por si cabía esta duda, este fin de semana he podido leer declaraciones de sus compañeros de profesión asegurando que Schettino era muy respetado en este entorno y podía presumir de un currículum intachable (comenzó como responsable de seguridad del barco). Esto exime en parte a la naviera de cara a la galería.

Lo verdaderamente cierto es que la gestión de la comunicación de esta crisis, encomendada a Burson-Masteller, se ha llevado a cabo lo suficientemente bien como para que, hasta el momento, poco se haya hablado en los medios de la responsabilidad de Costa Cruceros en el siniestro, que ya ha expresado en un comunicado que todo se debió a un error humano significativo. En el manejo inmediato de esta crisis de reputación, ese primer impacto del monstruo encallado en la orilla ha sido paliado desviando la atención hacia las golferías de un actor secundario. Incluso dando por hecho que los errores cometidos en ese viaje son un hecho aislado dentro de Costa Cruceros, seamos realistas: han de cometerse fallos delirantes para llegar a esa catástrofe.

Ahora que el asunto comienza a desvanecerse poco a poco de la agenda mediática,  los muchos implicados en el desastre de Costa Cruceros tendrán que hacerse cargo de la otra parte de responsabilidad, muy probablemente, ante la justicia. Con su rápida respuesta, la compañía ha conseguido, al menos por el momento, que no sea la opinión pública quien juzgue y decida si sus barcos deben continuar navegando.  

domingo, 22 de enero de 2012

Buenos tiempos para la lírica


Aviso a navegantes, este post parece caer en lo que puede haberse convertido en el tópico de la década: 'la crisis agudiza el ingenio'. Pero lo cierto es que, dejando a un lado las ingeniosas empresas que utilizan la coyuntura para pagar 0,5 céntimos por artículo periodístico a licenciados bilingües, en lo que a la búsqueda de empleo se refiere son buenos tiempos para la lírica.Son buenos tiempos para el talento. Sobre todo en el social media, un entorno que permite marcar la diferencia a través de la creatividad, siempre acompañada de una especial habilidad para dominar el mayor número de herramientas de comunicación posible.

Así es como Mara, una joven abogada y periodista especializada en la comunicación corporativa y el medio digital, e inmersa en la ardua tarea de encontrar un empleo que se ajuste a sus expectativas y formación, encontró una oferta de trabajo cuanto menos original. Bajo el sugerente claim 'Cómete el coco y gánate el pan', el portal para solteros e-Darling anuncia su intención de incorporar un community manager junior en la sede alemana de la empresa. El departamento de recruiting de e-Darling ha encontrado una singular forma de comprobar si, entre los miles de jóvenes españoles altamente preparados y empeñados (sí, empeñados)  en sacar provecho a los años de formación, dentro y fuera del país, existe también iniciativa, imaginación y humor inteligente. Que a veces cuesta encontrarlo. Con este Concurso/Proceso de Selección, propone a los candidatos grabar un vídeo publicitario casero en el que pongan en práctica su lado más creativo y, como en cualquier community que se precie, su capacidad para dinamizar el contenido en las redes sociales.

Y así es como Mara encontró a Charlie. Con una idea propia de un anucio esbozado en la sala de briefing de una afamada agencia publicitaria, escenario y caracterización de espontaneidad planeada y música elegida con gusto y tino, Mara y Charlie nos recuerdan que encontrar el amor no depende tanto de la otra persona sino más bien del momento en que nosotros la encontramos. Los inconvenientes que nos pueden llevar a cortar de raíz determinadas relaciones de pareja en determinados momentos de nuestra vida, se nos antojan incluso irresistibles cuando la persona que tenemos delante nos convence en otros aspectos. Una reflexión casi filosófica, que ha ocupado a los entendidos en relaciones personales a lo largo de la historia, llevada a al formato de consumo inmediato por excelencia. Y a través de una de las herramientas más eficaces del ámbito de la publicidad digital: Youtube. La candidata, en este caso, ha sabido jugar también sus cartas en los medios tradicionales (Hoy Por Hoy de Cadena Ser, 17 de enero de 2012).

El premio será para el más ingenioso, y también para el que tenga conocimientos en SMO e influencia para difundir su idea a través de Twitter, Facebook y Google+: 6 meses como dinamizador 2.0 en Berlín, con una retribución, cómo decirlo..., al uso. Al tratarse de una empresa con una potente presencia en las redes que basa parte de su éxito en proyectar su imagen por estos lares, doy por hecho que se tratará de un proceso de selección transparente y justo. Las marcas son conocedoras del riesgo que supone para su reputación digital embarcarse públicamente en proyectos de esta índole, en un entorno en el que el 80% de los consumidores confía más en las recomendaciones de otros consumidores que en la publicidad (Nielsen, Trust in Advertising Report, 2007). Aunque sin duda las organizaciones que hacen partícipe al internauta de sus decisiones son también muy conscientes de
que esta publicidad fresca y pensada por la cantera más joven y mejor preparada del país, no tiene precio.

¡Suerte para Mara y Charlie! Sin lugar a dudas, se merecen la oportunidad. Si quieres ayudarlos, vota el vídeo en TW, FB y G+!.